El material recupera posteriormente su forma original una vez desaparece la presión y mantiene la sección, el caudal de aire y sus propiedades de aislamiento.
La firma aragonesa FIG ha desarrollado ISOL+, una gama de conductos aislantes fabricados en espuma de polietileno de baja densidad (LDPE) de célula cerrada para instalaciones de ventilación mecánica controlada (VMC) y aerotermia para ACS.
Su estructura elimina el riesgo de condensación, un problema habitual cuando el aire insuflado circula más frío que el ambiente y el conducto no cuenta con aislamiento suficiente, y favorece además el aislamiento térmico y la atenuación acústica.
El material admite además deformación ante golpes, aplastamientos puntuales o encuentros con elementos estructurales que se puedan producir durante el transporte, el almacenaje o la propia instalación. Ante este tipo de presión, el conducto se deforma en lugar de fracturarse, y una vez desaparece la fuerza que lo comprime, recupera su forma original sin que se vean afectados el caudal de aire que circula por su interior ni sus propiedades de aislamiento. Esta capacidad permite adaptar el conducto a elementos arquitectónicos sin sustituir la pieza.
A estas propiedades se suma una superficie interior lisa que, combinada con la rigidez del material, mantiene la sección circular en todo el recorrido y reduce la pérdida de carga frente a soluciones aisladas con superficies corrugadas. El material es además polimérico, no susceptible a la oxidación ni a la corrosión química en condiciones normales de uso en VMC, y está fabricado con un mínimo del 15 % de material reciclado.
El material admite además deformación ante golpes, aplastamientos puntuales o encuentros con elementos estructurales.
Certificaciones de ISOL+
Además, FIG ha obtenido recientemente para su gama de conductos aislantes ISOL+ el certificado de reacción al fuego según las normas EN ISO 11925-2:2020 y EN 13823:2020 + A1:2022.
Gracias a la certificación obtenida bajo la norma EN 13501-1:2018, esta gama de producto se sitúa en la exigente clasificación B-s1,d0. Esta homologación técnica garantiza una contribución muy limitada al incendio, una emisión de humos con opacidad reducida y la ausencia de gotas o partículas inflamadas.
Este dato resulta especialmente relevante para instaladores y prescriptores en proyectos donde la normativa de protección contra incendios condiciona la elección de materiales para conductos de ventilación, tanto en instalaciones de VMC como en sistemas de producción de ACS mediante aerotermia.
Con un espesor de pared de 16 mm, el sistema está disponible en diámetros interiores de 125, 160, 180 y 200 mm, con gama completa de accesorios: codos de 30°, 45° y 90°, tes, rejillas de salida y aspiración, deflectores verticales y abrazaderas de unión.
