En una carta enviada a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y a varios comisarios europeos -entre ellos Teresa Ribera- pide un marco político estable que reconozca el papel de la bioenergía sostenible en la seguridad energética, la competitividad industrial y la descarbonización de Europa. Bioenergy Europe defiende que la bioenergía sostenible puede contribuir a reducir esta vulnerabilidad ya que es energía renovable local, disponible y gestionable. Este planteamiento encaja plenamente con el enorme potencial biomásico de España -según informa Avebiom- y con la oportunidad que supone acelerar el despliegue de la bioenergía. Los recursos forestales, agrícolas, ganaderos y agroindustriales disponibles pueden transformarse en energía renovable. [En la imagen, encabezado de la carta]

La junta directiva de Bioenergy Europe, de la que forma parte la Asociación Española de Valorización Energética de la Biomasa (Avebiom), ha enviado una carta a la presidenta de la Comisión Europea, Ursula von der Leyen, y a varios comisarios europeos -entre ellos Teresa Ribera- pidiendo un marco político estable que reconozca el papel de la bioenergía sostenible en la seguridad energética, la competitividad industrial y la descarbonización de Europa. La dependencia europea de combustibles fósiles importados condiciona más que nunca la seguridad de suministro y los costes de la energía, con efectos directos en la economía de los hogares y en la competitividad de nuestras empresas e industrias. Bioenergy Europe defiende que la bioenergía sostenible puede contribuir a reducir esta vulnerabilidad ya que es energía renovable local, disponible y gestionable. La patronal europea subraya que la bioenergía complementa a otras renovables al aportar flexibilidad al sistema energético, reducir picos de demanda eléctrica, contribuir a la estabilidad de la red y ofrecer calor renovable para hogares, edificios públicos, transporte e industria.
En la carta, Bioenergy Europe plantea a la Comisión Europea cuatro prioridades en relación con la bioenergía:
• Estabilidad regulatoria y mejor coordinación entre normas como RED, EUDR y Taxonomía
• Reconocimiento más claro del papel de la bioenergía sostenible y de las soluciones de retirada de carbono basadas en biomasa, como el BECCS y el biochar
• Aceleración de su despliegue en calefacción, transporte e industria.
• Que cada Estado miembro pueda aplicar las normas de forma pragmática, según su realidad energética, forestal y agraria.
Este planteamiento encaja plenamente con el enorme potencial biomásico de nuestro país -según informa Avebiom- y con la oportunidad que supone acelerar el despliegue de la bioenergía. Los recursos forestales, agrícolas, ganaderos y agroindustriales disponibles pueden transformarse en energía renovable, fertilizantes, bioproductos y nueva actividad económica. La biomasa sólida, los gases renovables y las nuevas soluciones de bioeconomía ofrecen una vía directa para reducir el consumo de combustibles fósiles importados, descarbonizar usos térmicos e industriales y reforzar la economía del medio rural.
La carta está firmada por los miembros de la junta directiva de Bioenergy Europe, organización que representa a más de 5.000 empresas de más de 20 países vinculadas a toda la cadena de valor de la biomasa:
